Mostrando entradas con la etiqueta insomnio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta insomnio. Mostrar todas las entradas

Terapia para Ansiedad e Insomnio


El insomnio es un síntoma frecuente en aquellas personas que sufren de ansiedad. Denominamos como insomnio la incapacidad de poder dormir las horas necesarias para obtener un buen descanso, y de esta forma levantarnos frescos y descansados al día siguiente. Dormir es de vital importancia para mantener nuestro equilibrio mental y físico; cuando no obtenemos la cantidad y calidad de sueño necesaria, esto incide negativamente en nuestro estado de salud.

En un gran número de ocasiones insomnio y ansiedad van unidos de la mano; el insomnio puede ser un claro síntoma para diagnosticar algún tipo de trastorno de ansiedad, asimismo cuando el insomnio se mantiene en el tiempo, también  acelera y agrava los problemas de ansiedad. Se puede producir así un ciclo de retroalimentación entre ambos, encerrando a la persona en un círculo vicioso del que es difícil salir por uno mismo. Si caemos en este bucle de ansiedad e insomnio es muy importante buscar ayuda y tratamiento, pues si no se trata, con el tiempo puede derivar en problemas más graves de salud, como enfermedades mentales o abuso de drogas.

Veamos a continuación cómo se produce esta interacción entre insomnio y ansiedad:

Cuando sufrimos de ansiedad nuestra actividad cerebral es mayor; se dispara nuestro pensamiento con múltiples preocupaciones y nuestro cerebro está más activo, pendiente de posibles amenazas del exterior. El cuerpo en general se encuentra en estado de alerta, preparándose para hacer frente al posible peligro o bien para huir de él.
En este estado de alerta es normal que tengamos dificultad para conciliar el sueño cuando llega la noche, o bien nos despertemos de madrugada con la imposibilidad de volver a retomar el sueño. Si la dificultad para dormir permanece en el tiempo, es frecuente que aparezcan pensamientos del siguiente tipo:

“La hora qué es y aún no me he dormido, mañana no voy a estar bien para trabajar”, “ayer dormí solo 5 horas y hoy voy a peor, esto no puede ser bueno”, “necesito dormirme ya”, ”quedan solo x horas para que suene el despertador”.

Estos y otros pensamientos de carácter similar provocan un nivel de activación mayor en nuestro organismo, derivando en una ansiedad anticipatoria que nos predispone de forma negativa para conciliar el sueño. El sueño es un proceso fisiológico del que no tenemos control, por este motivo cualquier intento de querer provocarlo únicamente va a derivar en un aumento de nuestra ansiedad.


Si sufres de ansiedad y te cuesta dormir, te puedo ayudar. Llama o WhatsApp al 645 368 714 o bien escribe a lesbcn13@gmail.com

La pregunta a hacernos ante situaciones de insomnio prolongado, y en consecuencia mayor ansiedad, es como podemos gestionar ambos de una forma más saludable. En mi opinión existen dos puntos fundamentales que deberíamos tener en cuenta; el primero, y principal a mi entender, es conocer el motivo por el cual vivimos con ansiedad

La ansiedad y el insomnio no dejan de ser mensajes que nos enviamos a nosotros mismos respecto a algún ámbito de nuestra vida del que no estamos satisfechos. Sería aconsejable en estos casos poner atención en qué es lo que nos provoca esta insatisfacción e incomodidad en nuestra vida; ¿es nuestro trabajo?, ¿es nuestra pareja?, ¿es la relación que mantenemos con nuestros padres?… los motivos pueden ser múltiples, pero hasta que no tomemos conciencia de ello y actuemos, los mensajes van a seguir viniendo a nosotros, provocándonos más sufrimiento. 

Quizás ahora estemos viviendo una época de insomnio que arreglaremos de forma puntual e inadecuada con medicación, sin embargo la verdad es que si no nos enfrentamos a lo que se encuentra detrás de este síntoma, el mensaje volverá en forma de insomnio o cualquier otro síntoma que nos producirá malestar,  como pueden ser migrañas, dolores cervicales o lumbalgia, entre otros. 

En la mayoría de ocasiones puede resultarnos difícil tomar conciencia de los motivos que originan la ansiedad y el insomnio. Por este motivo, una mirada externa y profesional como la terapia nos puede ayudar a poner luz en las causas de esta insatisfacción, para de esta forma poder actuar al respecto, recuperando así nuestro equilibrio emocional.

El segundo punto importante sobre el que podemos actuar es el que hace referencia a la denominada higiene del sueño. La higiene del sueño comprende todas aquellas pautas de comportamiento y conductuales que nos pueden ayudar a conciliar el sueño. Entre ellas destacan; seguir unos horarios regulares, evitar las comidas copiosas y las bebidas excitantes por la noche, asegurar un ambiente facilitador del sueño (temperatura de la habitación agradable, dormitorio sin ruido, una cama confortable…), desconectar del trabajo al llegar a casa, evitar conectarse a internet o al correo después de cenar y evitar siestas que dificulten tener sueño por la noche, entre otras.


Como hemos comentado anteriormente, si sentimos que vivimos con ansiedad y padecemos de insomnio, deberíamos buscar ayuda profesional. Ante todo debemos evitar la automedicación, ya sea con ansiolíticos o bien con somníferos, y únicamente tomar este tipo de medicación bajo prescripción médica. No obstante debemos tener claro que los medicamentos únicamente reducirán los síntomas de nuestro sufrimiento, pero no incidirán sobre las causas que lo provocan. Por este motivo es aconsejable que la medicación se complemente con ayuda terapéutica, para así trabajar con las causas que provocan dicho malestar.

Leslie Beebe


CONTACTO:




Como combatir el insomnio


gestalt terapia Barcelona

El insomnio es uno de los principales motivos de consulta tanto en los centros de atención primaria como en las consultas de psicólogos y terapeutas. La mayoría de nosotros en mayor o menor grado hemos pasado por una situación de insomnio y conocemos sus efectos en nuestro organismo al día siguiente; dificultad para concentrarnos, cansancio, somnolencia, mal humor y tantos otros síntomas que pueden aparecer y que nos hacen pasar un mal día. 

Aunque es verdad que tampoco hemos de darle una excesiva importancia al hecho de pasar una noche en vela, no por ello debemos despreciar la importancia de un sueño reparador. No olvidemos que pasamos un tercio de nuestra vida en este estado. Cuando dormimos se produce una puesta a punto del cerebro; aunque algunas funciones de nuestro cuerpo se ralentizan, como la respiración y el ritmo cardíaco, otras como la actividad cerebral siguen funcionando. Las neuronas que han estado trabajando durante el día descansan y se produce el nacimiento de nuevas neuronas. El cerebro procesa la información obtenida durante el día, almacenando aquella que considera como relevante y desechando aquella que no es de utilidad. Un descanso reparador nos permite empezar el nuevo día llenos de energía, manteniendo nuestro equilibrio físico y psicológico.

Las causas del insomnio pueden ser múltiples y variadas; una época de más presión en el trabajo o la víspera de un examen final. Sin embargo si la tendencia se repite en el tiempo podemos pensar que existe algún asunto personal que no estamos gestionando de una forma saludable, por tanto la causa no viene de fuera sino de nosotros mismos. En estos casos el insomnio actúa como un mensaje de alerta que nuestro cuerpo nos envía con el objetivo que tomemos conciencia de nuestra situación y de lo que nos está pasando. Es como si nuestro cuerpo nos dijese que ya es hora de actuar respecto a un tema determinado. En la mayoría de ocasiones estos mensajes hacen referencia a temas personales que preferimos evitar y no tocar por miedo a contactar con emociones desagradables. Ante estas situaciones nos podemos plantear preguntas del siguiente tipo: ¿Qué es lo que no está funcionando en mi vida actualmente?, “¿Qué aspectos de mi vida o de mi persona desearía cambiar?, ¿Cúal es mi mayor miedo ahora?”, “¿Qué intento evitar de la vida o de mí mismo?.

Responder a estas preguntas puede funcionar como una brújula que nos indique en que situación nos encontramos actualmente, no obstante en ocasiones encontrar respuestas a nuestras propias preguntas no es tan fácil, por lo que en estos casos la mirada externa y objetiva de la terapia nos puede ayudar en esta tarea. La función del terapeuta no es la de ser un consejero que ofrezca respuestas, sino ser el guía que ayude a la persona a encontrar las respuestas por sí mismo. Como decía el psiquiatra Fritz Perls; "Sólo aprendemos realmente lo que aprendemos por nosotros mismos". La terapia es la mejor forma de aprender a escucharnos y por tanto de poder atender de una forma eficaz a los mensajes que nuestro cuerpo nos envía.



Si sientes que el insomnio es un problema en tu vida, te puedo ayudar. Contacta conmigo y hablamos. 645 368 714 / lesbcn13@gmail.com

A continuación os dejo unos consejos útiles para combatir el insomnio, ya sea motivado por un suceso del que tenemos conocimiento, o bien por aquél que deriva de una causa que aún desconocemos:

Adoptar medidas correctas de higiene del sueño; es decir mantener unos horarios regulares, mantener una temperatura agradable, así como unos niveles mínimos de luz y ruido en el dormitorio, evitar utilizar el dormitorio para trabajar, ver la tele, conectarse a internet, etc…, evitar las siestas largas, así como repetir una rutina de acciones que nos preparen para ir a la cama como lavarse los dientes, ponerse el pijama, etc...

Si no puedes conciliar el sueño o bien te despiertas y no puedes volverte a dormir evita quedarte en la cama dando vueltas y repitiéndote “debo dormir”, pues el sueño es un proceso fisiológico que no podemos controlar. En estos casos es mejor salir de la cama y hacer algo relajado, por ejemplo leer, hasta sentir que nos vuelve el sueño.

Es recomendable practicar deporte o ejercicio físico de forma regular siempre que se haga antes del anochecer. Hacer ejercicio, al igual que dedicar las horas previas a dormir al trabajo activa el cerebro y nos puede dificultar conciliar el sueño.

En caso de tener dificultad para dormir evitar los excitantes como el café, té, chocolate y alcohol las horas previas a acostarse. Si nos cuesta relajarnos podemos probar con alguna técnica de relajación que nos induzca al sueño.

No darle excesiva importancia al hecho de no dormir una noche. De esta forma evitamos que la causa del insomnio sea el propio miedo a padecerlo. Debemos evitar que una situación de estrés puntual se convierta en un insomnio mantenido. Frecuentemente cuando pasamos temporadas durmiendo mal la tendencia es un estado de alerta antes de acostarnos. De esta forma se produce una ansiedad anticipatória que dificultará quedarnos dormidos, es la auto profecía que se cumple.  Sería conveniente evitar decirnos frases del tipo; “debería dormir bien esta noche”, “llevo media hora y aún no me he dormido”, “me quedan sólo x horas de sueño”, “otra noche sin pegar ojo” y otras similares pues lo único que conseguimos de esta forma es aumentar la presión y ponernos aún más nerviosos.  Es aconsejable substituirlas por frases más optimistas y a la vez más beneficiosas para nosotros mismos del tipo; “esta noche voy a dormir bien”, “no pasa nada si no duermo, simplemente voy a relajarme”.

En caso de tomar algo para dormir empezar por remedios naturales, tipo plantas o infusiones relajantes. La melatonina puede también ser un remedio efectivo en algunas ocasiones como cambios de horarios y problemas de jet-lag. Los somníferos y ansiolíticos únicamente deben ser tomados en casos agudos de insomnio y bajo prescripción médica. No es recomendable tomar este tipo de medicamentos  más de 1 mes seguido, pues esto aumenta considerablemente el riesgo de dependencia y siempre deben dejarse de forma gradual.

Leslie Beebe
Terapia Gestalt y Life Coaching Barcelona



CONTACTO:




Entrada destacada

Pautas que nos ayudan a reducir la ansiedad

Pautas que nos ayudan a reducir la ansiedad .  En la actualidad los trastornos de ansiedad son cada vez más habituales en las consultas de...