Mostrando entradas con la etiqueta terapia ansiedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terapia ansiedad. Mostrar todas las entradas

Ansiedad y Redes Sociales

Ansiedad y Redes SocialesCada vez más personas acuden a las consultas de psicoterapia aquejadas de problemas relacionados con la ansiedad y la depresión. Distintos motivos han provocado que los trastornos de ansiedad y los trastornos depresivos hayan aumentado su presencia entre la población en los últimos años, entre ellos yo destacaría los siguientes:

ansiedad y redes sociales


1.     La percepción de inseguridad e incertidumbre producto de la pandemia de Covid-19, ha generado una sensación de fragilidad entre la población, al hacernos conscientes que no estamos tan seguros en el mundo como creíamos. La reacción ante esta sensación es variable según cada persona; personalmente yo he podido constatar que los estados de ansiedad, depresión e irascibilidad han aumentado entre las personas que acuden a la sesión de terapia.

2.    El ritmo frenético en el que vivimos en la sociedad actual, donde prevalecen valores como el individualismo y la competitividad, por encima de la cooperación y la solidaridad. Esta forma de vida ha aumentado la presión, no solo externa, sino interna (a partir de nuestro juez interno), para cumplir con todo lo que nos exigimos de una forma rápida, eficiente e impecable. Una expectativa de perfección que al no alcanzarla (pues no somos perfectos), provoca que nos sintamos cada vez más frustrados y ansiosos.

3.     Un auge brutal de la presencia de internet y de las redes sociales en todos los ámbitos de nuestra vida. Algunas de estas redes son; Facebook, Instagram, Twitter, TikTok o Youtube, entre otras. Esta irrupción de las redes sociales en nuestra vida ha provocado dos efectos principales; el primero es que tenemos una cantidad abismal de información a nuestro alcance y de una forma casi instantanea. El segundo es que (teóricamente) disponemos de una mayor facilidad para conectar con otras personas. Paradójicamente, y según las estadísticas, disponer de un mayor acceso a la información no nos hace más eficientes, sino que más bien nos distrae para alcanzar los objetivos que nos proponemos. A la vez, e irónicamente, esta mayor capacidad para conectar con otras personas, nos está llevando a sentirnos cada vez más solos, y aislados del resto del mundo. Asimismo, el uso prolongado de estas aplicaciones nos conduce a estar pendientes de ellas una gran cantidad del tiempo, enfocando nuestra atención en las distintas publicaciones que van apareciendo, lo que promueve los estados de ansiedad y depresión.

4.     La constante conectividad a la que nos vemos sometidos por las redes sociales, ha provocado que el número de estímulos que recibimos del exterior en un día sea inmenso, comparado con épocas pasadas cuando no disponíamos de esta tecnología a nuestro alcance. Recibir tal número de estímulos nos está habituando a qué para obtener sensación de placer, necesitemos cada vez de un mayor número de ellos; es la denominada como función de recompensa del cerebro. Cuando no recibimos esa gratificación, nos sentimos nerviosos y alterados, por lo que buscamos eliminar ese malestar acudiendo de nuevo a las redes.

5.     Esta tendencia de utilizar de forma masiva las redes sociales, también está provocando que perdamos el contacto con nuestra realidad presente y con nosotros mismos. Con frecuencia, las redes sociales son el instrumento que utilizamos como una forma de anestesiarnos de aquello que no deseamos ver sobre la vida, o sobre nuestra persona. No obstante, con el paso del tiempo, esta desconexión se manifiesta en nuestro organismo mediante síntomas como ansiedad, tensión muscular o dolores estomacales, entre otros.

6.     Por último, las redes sociales nos venden una imagen muy irreal sobre la vida y las personas. Una visión idílica basada en una vida feliz y un mundo perfecto, muy alejada de nuestra realidad. Esta falsedad puede provocar en muchas personas decepción y ansiedad por no cumplir con las imágenes de perfección publicadas en las redes sociales. Dicen que "las comparaciones son odiosas", y yo añadiria que también son fuente de una gran ansiedad.

Con este artículo no quiero decir que esté en contra de internet y de las redes sociales, pues considero que han significado un avance en muchos campos de nuestra vida, sin embargo creo que en general no hemos sido capaces de aprender a utilizarlas de una forma racional y saludable. Prueba de esta mala utilización son los problemas de adicción que esta tecnología está provocando en personas cada vez más jóvenes, o que cada vez nos cueste más desconectar del trabajo al llevarlo a cuestas con nosotros.

terapia ansiedad


Por último, si os interesa el tema, os recomiendo el libro “Tristes por diseño, las redes sociales como ideología” de Geert Lovink. A continuación os dejo con un artículo sobre este escritor.

Sobre las redes

Leslie Beebe





Como manejar la ansiedad ante el conflicto entre Rusia y Ucraina

Como manejar la ansiedad ante el conflicto entre Rusia y Ucraina. Actualmente estamos viviendo tiempos muy convulsos; después de dos años de pandemia, y cuando parecía que la situación mejoraba, ahora nos enfrentamos ante un conflicto bélico en nuestras puertas, con una amenaza nuclear pendiente de un hilo. La agresión bélica de Rusia a Ucraina es en primer lugar una catástrofe humanitaria, pero también va a provocar unos efectos devastadores en la sociedad rusa, y seguramente un fuerte impacto en la mayoría de las economías europeas. Tristemente, las decisiones de una sola persona están provocando un genocidio en toda regla, llevando a miles de personas a la muerte.

manejar ansiedad guerra


No es nada nuevo que existen conflictos armados en el mundo, sin embargo, la proximidad geográfica de Ucraina, el cansancio generalizado por la pandemia y la exposición casi continua a las noticias e imágenes que nos llegan de la guerra, son factores que hacen que en esta ocasión, la ansiedad y el miedo estén tomando protagonismo en nuestra vida.

El objetivo de este artículo es aportar algunas ideas prácticas, que nos ayuden a lidiar emocionalmente con la compleja situación que estamos viviendo. 

La confrontación bélica está suponiendo un impacto brutal en la población que experimenta el conflicto en primera línea: hombres que se ven obligados a luchar en una guerra que no desean, niños/as forzados/as a separarse de sus padres, familias rotas por el conflicto, soldados que se ven coaccionados a luchar por las ideas de un presidente al que nadie osa contradecir, experiencias de muerte y devastación… Sin duda, las vivencias aterradoras que estas personas están padeciendo en primera persona son inimaginables, e indescriptibles para todos aquellos que hemos vivido siempre en un clima de paz.

Asimismo, los efectos que este tipo de traumas generan en la población son diversos, afectando a distintas facetas de la vida de la persona, incluida la salud mental. Con toda seguridad, a raíz de este conflicto, van a aumentar considerablemente los trastornos psicológicos, como el trastorno de estrés postraumático, no solo entre los adultos, sino también en los  niños. De la misma forma, la herida tan profunda que se está ejerciendo en la sociedad ucrainesa por parte de Rusia va a tardar años, sino décadas en cerrarse.

Desde la distancia, el conflicto se vive muy diferente, a un nivel muy alejado del trauma emocional que está viviendo la población de Ucraina, y los soldados que luchan en esta guerra. No obstante, el miedo y la ansiedad van en aumento en nuestra sociedad, ante la incertidumbre sobre las posibles consecuencias que este conflicto pueda generar en nuestras vidas.

Para lidiar mejor con el miedo y la ansiedad que estamos sintiendo ante este clima de guerra, a continuación te dejo algunas pautas útiles que pueden ayudarte a llevar mejor esta situación.

1.   Acepta tu miedo. Es normal que ante la incertidumbre generada por el conflicto bélico aparezca el miedo. El miedo es una emoción que nos pone en alerta ante un posible peligro, y en este sentido está haciendo su trabajo de forma correcta. No obstante, el miedo también es una de las emociones más penalizadas, por las sensaciones desagradables que nos provoca. Debido a esta mala prensa, y unido a la incomodidad que el miedo nos genera, es común querer reprimirlo, o bien disimular, como sino existiese.

 

terapia ansiedad
photo by Emilio Morenatti

En otras ocasiones, dejamos que el miedo nos paralice, entrando en un bucle de pensamientos catastrofistas y limitantes que van acrecentando nuestros niveles de ansiedad. En este sentido, lo recomendable sería que mirases a tu miedo, no luches ni intentes escapar de él. Escucha únicamente su mensaje. Para ello, puedes optar por poner en práctica técnicas de conciencia plena y de respiración. Estas prácticas consisten en dar un espacio al miedo en nuestro interior, sin resistirnos a él. Para ello es importante focalizar nuestra atención en las sensaciones corporales, regulando asimismo nuestra respiración. Cuando somos capaces de adoptar una actitud de aceptación y escucha con aquello que sentimos, nuestros síntomas ansiosos también se reducen. A continuación te dejo un par de ejemplos de estas técnicas: 

Técnica 1

Técnica 2

2.    Focalízate en el presente y evita dar rienda suelta a tu imaginación. Cuando utilizamos la imaginación para prever desastres futuros, sobre los cuales no tenemos ningún tipo de control, corremos el riesgo que la ansiedad se apodere de nuestra vida. En tal sentido, plantéate aquello que te genera ansiedad, y pregúntate si puedes influir de alguna manera sobre ello. Si el estímulo que te genera ansiedad escapa de tu control, acepta que debes sostener la incertidumbre respecto aquello que no podemos controlar. Las técnicas de respiración propuestas en el punto anterior, también te ayudarán a que tu atención se focalice de nuevo en el presente, y por lo tanto no se pierda en visiones pesimistas sobre el futuro.

3.  Date un tiempo de conexión contigo mismo/a. Procura guardar un tiempo diario para conectar con tus emociones y sentimientos. Para ello busca un momento y un lugar donde puedas estar solo/a y no seas molestado/a. Este conflicto está generando en nosotros multitud de emociones y sentimientos; rabia, tristeza, desesperanza… Aprovecha estos momentos de conexión para contactar con estas emociones y expresarlas; si te sientes triste por la situación que estamos viviendo, no reprimas tu tristeza, llora. Si te sientes enfadado/a con lo que está pasando, saca tu rabia (hazlo de forma que no te hagas daño ni dañes a otros). Si eres religioso/a o mantienes alguna creencia espiritual, dedica un tiempo a la oración.

4.   Ocúpate y no te preocupes. Si sientes que la ansiedad aparece en estos momentos como consecuencia del conflicto que se está viviendo en Ucraina, procura ocuparte y no preocuparte. Esto significa que mires en qué medida puedes actuar y ayudar para aliviar el dolor y el sufrimiento que este conflicto está generando. Puedes plantearte distintas formas de apoyo como pueden ser: asistir a las diferentes manifestaciones contra el conflicto bélico, ofrecer ayuda a las personas refugiadas que escapan de la guerra, o bien dar alguna aportación de tipo económico a entidades de ayuda a Ucrania.

5.  Reduce y limita el consumo de noticias que recibes de la guerra. Existe la falsa creencia de que como más informados estemos de la situación, más control vamos a poder ejercer sobre ella. La realidad nos dice todo lo contrario, pues como más información nos llega sobre el conflicto, más ansiedad sentimos al percibir nuestra falta de control sobre lo que está sucediendo.

Asimismo, cuando te informes es importante que elijas fuentes de información contrastadas y fiables. Finalmente, procura consultar los medios de comunicación una o máximo dos veces al día, evitando estar todo el día conectado/a con las noticias que nos llegan. En tal sentido, limita también las conversaciones sobre este tema con las personas de tu entorno. Aunque es saludable expresar a otros como nos sentimos ante el escenario de guerra, estar la mayor parte del día hablando de ello, puede derivar en un efecto contrario al esperado, provocando que nuestra ansiedad aumente.

6.  Busca formas para cortocircuitar la ansiedad. Cuando sientas que tu pensamiento entra en bucle, imaginándote las terribles consecuencias que nos esperan en el futuro, y apareciendo los síntomas ansiosos en tu cuerpo, busca alguna practica que te ayude a romper con ese bucle. Algunas de las opciones que te propongo son; practicar ejercicio físico, llamar a un amigo/a, cocinar, tocar un instrumento, pintar….  Todas estas prácticas te ayudarán a rebajar tus niveles de ansiedad, focalizando tu atención de nuevo en el presente.

Si aun habiendo practicado estas pautas, sientes que la ansiedad te desborda, y te limita en tus actividades diarias, lo recomendable sería que pidieses ayuda profesional. La terapia puede ayudarte. 

Para más información CLICA AQUÍ y te informaré sin compromiso.

Leslie Beebe

Acompañamiento terapéutico y emocional

Terapia Gestalt Barcelona

www.ansiedad.barcelona

http://ansiedad-depresion-barcelona.blogspot.com.es/

https://www.youtube.com/LesliebeebeBlogspot

http://www.slideshare.net/barcelonashoppingguide/terapia-ansiedad-depresion-barcelona

http://www.saludterapia.com/terapeutas/t/f/4685.html

https://es.pinterest.com/barcelonaguide/terapia-ansiedad-depresion-barcelona/

https://terapia-ansiedad-barcelona.blogspot.com/







La ansiedad sexual

La ansiedad sexual.  La denominada como ansiedad sexual aparece cuando la tensión y la preocupación sustituyen el deseo y el placer, característicos del encuentro íntimo con la pareja. En estos casos, la ansiedad, un mecanismo adaptativo que actúa como una alerta ante una posible amenaza o peligro, se activa sin un motivo aparente, pasando a ser una seria limitación para la persona.

ansiedad sexual


La ansiedad sexual puede manifestarse en el momento mismo de las relaciones sexuales, aunque con el tiempo, suele activarse a priori, cuando solo con la idea del encuentro íntimo ya sentimos como la ansiedad se apodera de nosotros.

A parte de los síntomas físicos clásicos que caracterizan la ansiedad, como son; taquicardia, sudoración, palpitaciones o temblores, la ansiedad sexual amplia estos síntomas a otros trastornos focalizados en el área sexual, entre ellos destacan; la eyaculación precoz, la disfunción eréctil, el vaginismo o la anorgasmia.

Si la ansiedad sexual no se aborda, y no se busca ayuda para tratarla, el problema suele agravarse con el paso del tiempo. Obviar o evitar esta limitación genera un efecto denominado como “bola de nieve”, en que el miedo al encuentro sexual va en aumento a medida que vamos evitando situaciones susceptibles de que aparezca la ansiedad. Dicho temor suele expresarse mediante diferentes miedos ante el encuentro sexual; como el miedo a fallar, el miedo a no dar la talla, o el miedo a no ser capaz de satisfacer a la otra persona.

Con el tiempo, el miedo a enfrentarse a las relaciones íntimas toma tales dimensiones, que puede acabar eclipsando el resto de ámbitos de la vida de la persona. En estos casos la autoestima y la confianza de la persona quedan seriamente dañadas.

Asimismo, dicha evitación suele acarrear problemas en la relación de pareja, y más en aquellos casos en que no existe una buena comunicación, y una estrategia conjunta para superar estos momentos difíciles.

Los motivos que pueden explicar la activación de este tipo de ansiedad son muy variados; aunque una disfunción orgánica puede darnos una posible explicación, no suele ser la más común, en concreto en personas jóvenes, siendo el origen psicológico y emocional el responsable de la mayoría de casos. Dentro de las causas más comunes que aparecen en terapia, y que son más representativas de este tipo de ansiedad son las siguientes:

Problemas de pareja; la falta de comunicación, así como el descontento y la insatisfacción no expresada a la pareja, pueden encontrar un espacio para manifestarse a través de la ansiedad sexual.

Complejo de inferioridad y baja autoestima; personas que no se sienten satisfechas con su aspecto físico, o con alguna parte de su cuerpo, pueden expresar dicha insatisfacción mediante síntomas ansiosos en las relaciones íntimas.

Estrés: periodos de estrés en el trabajo, o la presencia de problemas en otras áreas de la vida de la persona, pueden derivar en dificultades para relajarse y conectar con el placer propio de las relaciones íntimas.

Desequilibrios emocionales; momentos de crisis personales, o la dificultad para gestionar nuestras emociones, son otras situaciones que pueden reflejarse a través de la manifestación de los síntomas de ansiedad sexual.

Experiencias traumáticas: vivencias pasadas que hayan supuesto un trauma para la persona, pueden también derivar en problemas de bloqueo o inapetencia sexual, las cuales se expresan mediante los síntomas ansiosos.

La terapia permite a la persona que sufre de ansiedad sexual, aplicar toda una serie de herramientas que le ayudarán a reducir la ansiedad anticipatoria al encuentro sexual. No obstante es muy importante comentar, que el trabajo terapéutico debe ir siempre en dos vías; la primera consiste en trabajar con el síntoma (como acabamos de comentar), y la otra sería indagar en el origen de los síntomas ansiosos.

Como en el resto de trastornos de ansiedad, la ansiedad sexual no es de por sí el origen del problema, sino una manifestación de alguna necesidad no satisfecha y que deberíamos atender lo antes posible. La ansiedad suele ser la última expresión de una necesidad que con seguridad habíamos reprimido, pero que sigue estando presente en nuestro inconsciente, pulsando por ser atendida. Dicha necesidad suele conllevar cambios, los cuales muchas veces nos resistimos a aceptar. En este sentido, el olvido, la represión y la disociación funcionan como mecanismos de la psique para mantener esa necesidad bajo llave, alejada de nuestra conciencia.

Comprender y atender esa necesidad puede ser una tarea complicada por uno mismo, pues como he comentado los mecanismos de defensa de nuestra psique ya se ocupan de aletargarnos y alejarnos de aquello que puede suponer una dificultad para nosotros. Sin embargo, el cuerpo tiene su límite, por lo que muchas veces los síntomas ansiosos son la gota que colma el vaso. En estos casos, la ansiedad se erige como el reflejo de haber estado demasiado tiempo aguantando una situación que no deseábamos para nosotros.

terapia ansiedad sexual


En esta línea, la terapia nos puede acompañar para tomar conciencia de esa necesidad, así como la mejor forma de satisfacerla. A partir de este trabajo terapéutico los síntomas de la ansiedad suelen reducirse de forma progresiva, hasta llegar a desaparecer, así como también lo hacen los bloqueos sexuales.

Por último, creo importante comentar, que en casos de ansiedad sexual suele ser necesaria la participación de la pareja (cuando ésta existe) durante el proceso terapéutico. No se trata de una terapia de pareja, sino que puntualmente puede requerirse la asistencia de la pareja en la sesión individual. Explicar a la otra persona el problema por el que está pasando su pareja, para así acordar pautas de acompañamiento y ayuda, es fundamental en el proceso de superación de la ansiedad sexual.

En caso que estés sufriendo de ansiedad sexual, la terapia puede ayudarte. CLICA EN ESTE ENLACE para más información, o bien contáctame en el 645 368 714.

Leslie Beebe

Acompañamiento terapéutico y emocional

Terapia Gestalt en Barcelona

http://ansiedad-depresion-barcelona.blogspot.com.es/

http://www.ansiedad.barcelona/

https://www.youtube.com/LesliebeebeBlogspot

http://www.slideshare.net/barcelonashoppingguide/terapia-ansiedad-depresion-barcelona

http://www.saludterapia.com/terapeutas/t/f/4685.html

https://es.pinterest.com/barcelonaguide/terapia-ansiedad-depresion-barcelona/

https://terapia-ansiedad-barcelona.blogspot.com/

https://sites.google.com/view/terapia-gestalt-barcelona/p%C3%A1gina-principal

https://www.salesespaiviu.com/

https://www.terapiaenbarcelona.com/


Vuelta al trabajo, vuelve la ansiedad

Vuelta al trabajo, vuelve la ansiedad. Después de una época de vacaciones, en que nuestras obligaciones se han reducido y nuestro ritmo de vida se ha desacelerado, es normal sentir que nos cuesta volver a nuestra rutina diaria, apareciendo síntomas relacionados con el estrés y la ansiedad.

terapia ansiedad


En estos primeros días de retorno laboral es normal sufrir de estrés y ansiedad, algunos de los síntomas característicos de estos estados son; la dificultad para dormir, la sensación de aceleración en que se vive el día a día, la reducción del apetito o los trastornos digestivos, entre otros. En este sentido, debemos entender que no somos máquinas, y en consecuencia nuestro cuerpo necesita de una progresiva aclimatación para coger de nuevo el ritmo rápido que conlleva la rutina diaria. Algunos de las buenas prácticas que nos pueden ayudar a esta aclimatación son; priorizar obligaciones, delegar tareas, acabar una tarea antes de empezar otra, evitar llevarse trabajo a casa, o hacer una rutina diaria de ejercicio. 

No obstante, si sientes que una vez pasadas unas semanas, tu cuerpo se resiste a volver a la rutina, te sientes cansado y estresado, e incluso te cuesta descansar bien por las noches, es probable que tu problema de ansiedad vaya más allá de lo que supone el proceso de readaptación a tu rutina diaria. Si este es tu caso, no esperes más, la terapia es el acompañamiento personalizado que necesitas para superar tu malestar. La terapia te puede aportar los siguientes beneficios:

1.  Hablar de aquello que te sucede en un entorno confidencial y personalizado. Expresar aquello que nos pasa en un entorno profesional y objetivo, nos ayuda a aliviar la tensión que acompaña el malestar emocional.

2. Descubrir más sobre tu ansiedad y las causas que la motivan. Conocer los motivos que nos han conducido hasta aquí, encontrado las causas que provocan nuestra ansiedad, es un paso fundamental en el proceso para aliviar nuestro malestar, permitiéndonos superar nuestros síntomas ansiosos.

3. Aprender nuevas formas de gestión emocional. La terapia nos ayuda a obtener una visión más amplia de nuestra forma de ver la vida. Con esta ampliación de la mirada hacia el mundo, y hacia nosotros mismos, también emergen nuevas soluciones que nos permitirán aliviar nuestro sufrimiento.

4. Sanar heridas pasadas y cambiar creencias limitantes por otras que nos empoderen. Vivir acompañado por sentimientos como la culpa, el rencor y el resentimiento, así como mantener en nuestro interior emociones reprimidas y no reconocidas, pueden ser factores que nos impidan fluir con la vida. Reconocer estas heridas, sanarlas y tomar conciencia de creencias alternativas que nos empoderen, son aspectos que se trabajan en la sesión de terapia, y que nos ayudaran a recuperar el equilibrio emocional.

terapia ansiedad Barcelona


5. Mejorar tus niveles de autoestima y la confianza en ti mismo y en tus posibilidades. Conocer como nos boicoteamos a nosotros mismos y nos maltratamos es un paso fundamental para salir de esta dinámica tóxica, conectando así con el amor hacia nosotros mismos.

Estos son solo algunos de los beneficios que puede aportarte acudir a terapia. Sin embargo, cada persona es diferente, y los temas que se trabajan en terapia son varios, siempre adaptándose a las necesidades de cada cliente. El objetivo es que la persona que acude a terapia pueda recuperar su bienestar con la mayor brevedad posible.

Si quieres más información sobre la terapia, CLICA AQUÍ y te informaré sin compromiso.

Leslie Beebe

Acompañamiento terapéutico y emocional
Terapia Gestalt en Barcelona




La importancia de pensar bien

La importancia de pensar bien. La mayoría de personas que acuden a terapia lo hacen porque están sufriendo. Este sufrimiento puede estar motivado por diferentes motivos; una ruptura sentimental, un duelo por la pérdida de un ser querido, un despido laboral, un divorcio…. No obstante, un gran porcentaje de personas que vienen a terapia lo hacen por un sufrimiento muy diferente, que es aquel motivado por la forma que tienen de relacionarse consigo mismos.

Importancia pensar bien

Aunque mi orientación terapéutica es la humanista (principalmente la terapia gestalt), la verdad es que encuentro muy interesante el planteamiento que hace la terapia cognitivo conductual sobre la forma como nos relacionamos con nuestra persona.

La terapia cognitivo conductual es un modelo de tratamiento psicológico que parte de la unión de dos ramas de la psicología, como son la conductista y la conductual. Desde una visión simplista y muy resumida de esta terapia, podemos decir que la terapia cognitivo conductual parte de la premisa que todos nos movemos en un triangulo interno formado por 3 elementos: los pensamientos, los sentimientos/sensaciones y las acciones. Estos tres elementos se interrelacionan entre sí; los pensamientos y sentimientos conducen nuestras acciones, y a su vez, las acciones parten de unos pensamientos y unas creencias determinadas… creando así un círculo que se retroalimenta.

Partiendo de la premisa anterior, podemos afirmar qué si queremos cambiar una sensación como por ejemplo cuando nos sentimos bloqueados por la ansiedad, debemos empezar a cambiar nuestra forma de pensar y las acciones que van asociadas a ella.

De esta teoría se deduce que la forma de pensar, y el tipo de pensamientos que mantenemos a lo largo del día en nuestra mente, afectarán directamente a la forma como nos sentimos, y a su vez limitarán en mayor o menor medida nuestras acciones.

Vamos a poner un ejemplo: si mantengo en mi mente el pensamiento que no sirvo para el trabajo que estoy haciendo, seguramente esto me hará sentir inseguro, lo que afectará mi rendimiento laboral pues aumentará la probabilidad de cometer errores.

De esta forma, y como consecuencia de este tipo de pensamientos limitantes, caemos en una trampa mental que nos lleva a compararnos y a sentirnos mal por aquello que somos. Desde este tipo de creencias disfuncionales, nos sentimos inferiores e inseguros ante la vida, lo que limita enormemente nuestras acciones y nos impide crecer en nuestra vida.

A continuación, voy a exponeros tres formas de pensar o tipos de creencias tóxicas que nos limitan, las cuales están bastante generalizadas entre la población.

1. La primera forma de pensamiento está relacionada con creencias dañinas sobre nosotros mismos. Dentro de este tipo de creencias destaca un amplio abanico de pensamientos, no obstante yo los englobo en dos grandes grupos:

El primer grupo incluye aquellos pensamientos desvalorizantes y limitantes sobre nuestra persona. Algunos ejemplos son:

“no sirvo”, “no valgo”, “soy un inútil”…

El segundo grupo engloba aquellos pensamientos relacionados con la autocompasión hacia nosotros mismos, como por ejemplo:

“¿Por qué esto siempre me pasa a mi?”, “No es justo”, “Yo no merezco que me pase esto”, “Mira a tal persona, a él/ella no le pasa”…

terapia ansiedad Barcelona

En ambos casos pensar de esta forma nos bloquea, al anclarnos en una posición victimista y autocompasiva. Esta vía de pensamiento nos impide encontrar una solución a nuestro malestar, pues nos mantiene enfocados en el problema. Ante estos casos es difícil adoptar una actitud proactiva, focalizada en tomar las medidas oportunas que nos permitan salir de nuestro sufrimiento. Desde esta actitud pasiva, estamos tan centrados en compadecernos de nosotros mismos y en compararnos con otros, que perdemos de vista las posibles soluciones a nuestro problema.

En este punto, quizás la pregunta a hacernos es porqué está tan generalizado el hecho de compararnos para así sentirnos mal e inferiores al resto. Aunque existen múltiples respuestas a esta pregunta, una de las que yo creo explica bastante bien este fenómeno parte de la base que no nos gusta sentir incomodidad o displacer en nuestra vida. 

Multitud de circunstancias de la vida nos llevan a sentirnos tristes, enojados, heridos, asustados, vulnerables… Todos estos son estados desagradables e incómodos que no nos gusta sentir. Para evitarlos, lo que hacemos es tratar de escapar del displacer que nos provocan, por lo que optamos por quejarnos y posicionarnos como víctimas, o bien escogemos compararnos con otras personas que pensamos están mejor que nosotros. 

Sin duda, estas actitudes evitativas funcionan como una distracción temporal, no obstante a largo plazo solo nos prolongan el sufrimiento, y posponen el hecho de tener que tomar conciencia de aquello que nuestras emociones y sentimientos nos quieren transmitir.

2. La segunda de las creencias limitantes son aquellas relacionadas con el resto de personas. Con frecuencia pensamos que cuando algo malo nos sucede, cuando nos sentimos tristes ante una situación, o bien cuando nos enfadamos por alguna circunstancia, la responsabilidad de sentirnos así la tienen otras personas, ya sea nuestro jefe, nuestros padres, nuestra pareja…

Así, gastamos una gran cantidad de tiempo y energía en culpabilizar a otros por nuestro estado y la forma como nos sentimos. Este tipo de pensamiento, como en el punto anterior, nos ancla en el malestar, la pasividad y nos limita para poder ver posibles salidas a nuestro sufrimiento.

Algunas frases que reflejan este tipo de pensamiento son:

“Mi pareja saca lo peor de mi”, “Él/ella tiene la culpa de que me sienta así”, “Sino fuese por mi jefe, no llegaría a casa tan enfadado”, “Si soy así es por culpa de mis padres”…

La consecuencia de adoptar este tipo de pensamiento es doble; por un lado regalamos nuestro poder personal a otra persona, lo que nos priva de tener la sensación de que controlamos nuestra vida, y de que en esencia somos dueños de nuestra libertad personal.

Por otro lado es un acto de irresponsabilidad, al no querer hacernos cargo de nosotros mismos, proyectando así la responsabilidad de nuestra vida y de nuestra persona en alguien externo. Aunque la proyección (un mecanismo de defensa de nuestra psique) pueda aportarnos cierto alivio en un primer momento, al ser un mecanismo evitativo respecto algo que nos incomoda o nos hace sufrir, la realidad es que con el tiempo nos pasa factura al hacernos sentir que no tenemos el control de nuestra vida.

3. El tercer tipo de pensamientos limitantes son aquellos relacionados con el mundo. La mayoría de nosotros mantenemos la creencia errónea y malsana que el mundo está en deuda con nosotros. Desde esta creencia, pensamos qué si nos esforzamos lo suficiente, alcanzaremos el éxito. O bien qué si nos portamos bien, el mundo nos recompensará por nuestra bondad. Nada más lejos de la realidad.  El éxito no es fruto de una justicia cósmica hecha a nuestra medida, pues pensar así solo nos llevará a la decepción y a la frustración.

terapia Barcelona

Por norma general el éxito (cada uno definirá qué entiende por éxito en su vida), parte de una actitud proactiva, de compromiso, constancia y esfuerzo para alcanzar la meta establecida. Sin embargo, debemos tener en cuenta que en ocasiones, aunque pongamos todo nuestro esfuerzo en alcanzar aquello que tanto deseamos, vamos a fracasar. La realidad es que, aunque la actitud es muy importante para alcanzar nuestras metas, no lo es todo, pues existen multitud de factores que nos influyen y escapan de nuestro control.  

Aceptar que la vida no es justa con nosotros, y que a veces uno se sentirá decepcionado y defraudado por no haber conseguido aquello que quiere, es parte de la vida misma, así como una dura prueba para nuestra gestión emocional.

Como hemos mencionado anteriormente, mantenerse en la queja y en la autocompasión solo nos conduce a un estado de pasividad y victimismo, bajo el cual es muy complicado llegar a sentirnos bien con nosotros mismos y con nuestra vida.

Una vez expuestos estos tres tipos de pensamiento, seguro que te has sentido identificado con alguno de ellos, o incluso con todos a la vez. Tranquilo, es normal, la mente de la mayoría de nosotros funciona de una forma muy parecida, pero esto no significa que deba seguir siendo así, y que no podamos hacer nada para decantar la balanza a nuestro favor. 

Debemos entender que lo relevante no es el tipo de pensamiento que tenemos, pues los seres humanos no disponemos de la capacidad de suprimir nuestros pensamientos, sino que lo importante es como nos relacionamos con ellos una vez aparecen en nuestra conciencia.

En este sentido es importante adoptar toda una serie de hábitos saludables respecto aquello que pensamos. Al igual que es importante cuidar de nuestra alimentación y practicar ejercicio físico para mantener nuestra salud física, también es importante adoptar unos hábitos de pensamiento saludable, que nos ayuden a cuidar de nuestra salud psicológica y emocional. Para ello es importante contrarrestar nuestras creencias limitantes por otras de más saludables que nos empoderen.

Adoptar hábitos de pensamiento saludable es un proceso, el cual difícilmente podremos realizar solos. Transitar por este camino requerirá de compromiso, constancia y esfuerzo, así como de un acompañamiento terapéutico que nos ayude a cambiar nuestros pensamientos y creencias limitantes, por otras de más saludables que fortalezcan nuestra autoestima y nos permitan crecer.

Si quieres mejorar la relación que mantienes contigo mismo y con el resto de personas, adoptando hábitos de pensamiento saludable, la terapia puede ayudarte. Para más información sobre las sesiones de terapia CLICA AQUÍ

 

Leslie Beebe

Terapia Gestalt en Barcelona


SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO SÍGUEME ENhttps://www.facebook.com/TerapiaBcn/


Técnicas de reducción del estrés (II) – El escaneo corporal

Técnicas de reducción del estrés (II) – El escaneo corporal. En estos tiempos de inseguridad e incertidumbre ante el futuro, los ejercicios de conciencia corporal y respiración nos pueden ayudar a contactar con el momento presente, para así reducir nuestros niveles de estrés y ansiedad.

Técnicas reducción de estrés


En otro de mis artículos ya os hablé de una primera técnica de reducción de estrés, la respiración diafragmática (puedes verlo AQUÍ). Hoy os quiero proponer otro ejercicio, el escaneo corporal.

Con frecuencia las molestias generada por los problemas de ansiedad se manifiestan a través de tensión muscular, dando lugar a diversos problemas como son: dolores de cervicales y de espalda, cefaleas, fatiga, insomnio e irritabilidad, entre otros. Lamentablemente, el cuerpo es el gran olvidado por un gran porcentaje de la población, pues la mayor parte del tiempo nos centramos en la mente y en sus preocupaciones. Solo en el momento que aparece algún dolor o tensión muscular, es cuando nuestra atención se focaliza en el cuerpo. Para no llegar a estos extremos, en que el dolor nos frena bruscamente, deberíamos empezar a darle un espacio y un tiempo a la conciencia corporal.

Los ejercicios de relajación y Mindfulness, realizados de forma continuada, nos conectan con el momento presente, lo que nos ayuda a tomar una mayor conciencia corporal y a reducir nuestra ansiedad. Una vez conectamos con el mensaje de nuestro cuerpo, también somos capaces de ir liberando la tensión acumulada en él. A continuación voy a exponer un ejercicio que puede ayudarnos a conectar con nuestro cuerpo y así liberarnos de tensiones, es el denominado como escaneo corporal.

Para realizar esta práctica, necesitarás ropa cómoda. Busca un lugar tranquilo, y asegúrate que nadie va a molestarte en la siguiente media hora. Puedes realizar este ejercicio tumbado o bien en posición sentada, con la espalda y hombros rectos.

1er paso. Toma conciencia de tu respiración y adopta un ritmo que te resulte cómodo. Una vez sientas que has conectado con tu respiración, empieza a tomar conciencia de tu cuerpo. El ejercicio se fundamenta en ir tensando y relajando diferentes grupos musculares. Durante el ejercicio, y sobre todo al principio cuando no tenemos mucha práctica, es normal que tu mente se distraiga con pensamientos. No te agobies, es normal, cuando eso pase, vuelve a focalizar la atención en tu respiración.

2º paso. Cierra tu puño derecho y siente la tensión muscular que se produce en esa zona. Al cabo  de unos cinco segundos abre el puño y suelta la tensión. Date cuenta de las sensaciones que se producen al liberar la tensión. Acompaña el ejercicio con la respiración de la siguiente forma. Inspira a la vez que cierras el puño, y expulsa el aire una vez liberes la tensión en el puño.

3er paso. Realiza este ejercicio de tensar y soltar la presión a lo largo de todo el cuerpo. Personalmente me gusta empezar por los pies, e ir subiendo a lo largo del cuerpo. Te he puesto el ejemplo del puño porque creo que es el más fácil de entender, pero tú decides la dirección a seguir.

4º paso. Una vez realizado el escaneo, céntrate en la zona abdominal. Pon tu mano derecha en el vientre, y tu mano izquierda en la zona del tórax. Nota como el aire entra y sale, subiendo y bajando tu vientre. Si por cualquier motivo te distraes, vuelve tu atención a la respiración.  Al cabo de unos minutos, toma conciencia de todo tu cuerpo en general. Si sientes que aún aparece alguna tensión en tu cuerpo, imagina el aire que entra como si fuese una energía blanca y purificadora. Lleva este aire hasta la zona de tensión. Cuando expires, imagina el aire como algo sucio que libera la tensión a medida que sale de tu cuerpo. Una vez  hayas liberado las tensiones, céntrate en tomar conciencia de tu cuerpo como una unidad. Siente el peso del cuerpo sobre la cama, o sobre el sillón donde estés sentado. Realiza unas cuantas respiraciones profundas desde esta sensación. Una vez hayas acabado, no te levantes rápidamente, hazlo de forma lenta y pausada, no tengas prisa.

Técnicas reducción de ansiedad


Una vez tengas práctica con este ejercicio, puedes saltar la parte de la tensión consciente, y centrarte en localizar las zonas de tensión que sientas en tu cuerpo. Utiliza la respiración como una herramienta para localizar y expulsar la tensión de tu cuerpo. Por norma general recomiendo hacer estos ejercicios con los ojos cerrados, para así ayudarte a conectar mejor con las sensaciones.

Espero que este ejercicio te ayude a reducir tus niveles de estrés y ansiedad. Debes recordar que los efectos beneficiosos de este tipo de ejercicios se obtienen con una práctica constante y periódica de ellos.

Si sientes que tus niveles de ansiedad son muy elevados, afectando a tu rutina diaria, lo recomendable es que en paralelo con estos ejercicios buscases ayuda terapéutica. La terapia puede ayudarte a identificar las causas de tu ansiedad, para que así puedas recuperar tu equilibrio emocional lo antes posible.

Para más información sobre la terapia CLICA AQUÍ y te informaré sin compromiso.

Leslie Beebe

Terapia Gestalt en Barcelona


SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO SÍGUEME ENhttps://www.facebook.com/TerapiaBcn/



El agotamiento por coronavirus

Agotamiento por covid. Después de más de un año de coronavirus, en muchos sectores de la población empieza a proliferar una sensación de fatiga por las circunstancias vividas. 

agotamiento por covid


Esta situación tan nueva, y singular a la vez, está caracterizada por distintos factores:

Novedad: nuestra sociedad no había vivido una experiencia como la actual en el pasado.

Incertidumbre: vivimos unas circunstancias inciertas, no solo respecto a saber qué pasará con el virus, sino también en otros ámbitos de nuestra vida como el laboral, el económico o el social.

Ambigüedad: las diferentes cepas del covid que van apareciendo, provocan que el propio patógeno sea ambiguo, y las circunstancias respecto a él sean cambiantes en el día a día.

Limitación: Desde el inicio de la pandemia hemos visto nuestros derechos limitados; toque de queda, confinamientos territoriales, prohibición de reuniones sociales, burbuja de convivencia o distancia de seguridad, entre los principales.

En el presente, el agotamiento por coronavirus está a la orden del día en un gran número de hogares de nuestro país. Este cansancio mantenido en el tiempo, es fruto de cambios radicales e inesperados, que han afectado y están afectando a diferentes sectores de nuestra vida. Una de las principales singularidades de este virus es el efecto generalizado que ha tenido en múltiples áreas, no solo a nivel personal, sino también a nivel social, laboral y económico.

El miedo a la enfermedad, la sensación de que no controlamos nuestra vida,  el aislamiento, la desmotivación, el aburrimiento, la desesperanza y la pérdida de derechos y libertades, son algunos de los principales factores que sustentan y favorecen la sensación de agotamiento entre la población. Así mismo, este agotamiento también está favoreciendo el empeoramiento de otras patologías, así como la debilitación del sistema inmunitario.

Con el tiempo, y con la salida de las vacunas, se ha producido una cierta estabilización de la situación. No obstante esto es ciertamente un espejismo, pues aunque la aparición de las vacunas parece que dará un respiro al sistema sanitario, la realidad es que nos queda un largo camino para llegar a una estabilización de la situación a nivel general. En ciertas áreas, como en el de la salud mental, la situación va a empeorar en el futuro, cuando los efectos de todo lo vivido se van a ir manifestando y extendiendo entre la población. Un ejemplo de ello es el mayor número de casos que actualmente ya se manifiestan en los institutos, con estudiantes que han empezado a sufrir problemas de ansiedad, angustia, pensamientos obsesivos o estados depresivos, entre otros.  Otro ejemplo es el considerable incremento en el consumo de fármacos relacionados con la ansiedad y la depresión en el último año, o el aumento en las tentativas de suicidios entre personas menores de 20 años.

Si quieres saber si sufres de agotamiento por covid, házte la pregunta de qué ha cambiado en ti en el último año. Mira a tu yo de antes del covid (2019) y a tu yo actual, y toma nota de cómo te sentías entonces y cómo te sientes actualmente.

Si encuentras que ahora te sientes más cansado/a de lo habitual, desmotivado/a, y percibes que los estados de melancolía, ansiedad, tristeza, rabia o desesperanza están presentes en tu día a día, entonces es probable que estés sufriendo de agotamiento emocional.

terapia ansiedad Barcelona


Si te sientes identificado/a con estos síntomas, lo recomendable sería que pidieses ayuda para aprender a lidiar con estos estados. Si quieres más información de cómo puedo ayudarte, CLICA AQUÍ y te informaré sin compromiso.

A continuación te dejo algunas pautas que pueden ayudarte a gestionar esta difícil situación que estamos viviendo.

1. Aumenta la actividad física. Plantea una rutina diaria en la que reserves 30 minutos para practicar ejercicio físico. Los beneficios del ejercicio físico son múltiples; liberación de la tensión, oxigenación del organismo, liberación de endorfinas, mayor concentración o mejor descanso nocturno, entre otros.

2. Ocúpate, pero no te preocupes. La incertidumbre en la que vivimos actualmente, favorece a que nuestra mente esté más centrada en el futuro que en el presente. Cuando sientas que tu mente se focaliza en preocuparse por algo que aún no ha sucedido, pregúntate si en el presente puedes hacer algo para resolver esa preocupación. Si éste no es el caso, evita seguir preocupándote por algo sobre lo que no tienes el control. Toma conciencia de que por mucho que te preocupes, el futuro acabará llegando igualmente.

No me malinterpretéis, esto no significa no plantearnos objetivos y metas en el futuro, o bien no anticiparnos a hechos futuros, sino que debemos hacerlo en su justa medida, evitando rumiar sobre el tema una vez hayamos tomado una decisión.

3. Realiza prácticas para aumentar tu conciencia del presente. El cultivo de la conciencia plena, a través de prácticas como el Mindfulness, la meditación, o los ejercicios de respiración, te ayudarán a focalizar tu atención en el presente, evitando que tu mente se quede anclada en la preocupación sobre el futuro. Puedes practicar estos ejercicios de conciencia plena 10 minutos al levantarte o al acostarte, de forma diaria. A continuación te dejo un enlace con uno de estos ejercicios. CLICA AQUÍ.

terapia agotamiento coronavirus


4. Cuida de tu dieta y de tu descanso. Aunque actualmente un porcentaje elevado de la población vive una situación difícil como consecuencia del coronavirus, esto no debe ser utilizado como una justificación para no cuidar de nuestra persona. En este sentido  es importante que mantengas los horarios de comidas, así como que cuides de tu dieta. Escoge alimentos naturales, por encima de los ultraprocesados, así como  aumenta la ingesta de verduras y frutas, pues te ayudarán a sentirte mejor. Otro elemento a tener en cuenta es que te asegures de obtener un buen descanso. Dormir las horas suficientes, y evitar prácticas como mirar el móvil antes de ir a dormir, facilitarán tu descanso.

5. Mantén el contacto social. La crisis del covid ha provocado un mayor aislamiento entre la población. El toque de queda, las burbujas de convivencia o el teletrabajo son factores que han favorecido a que tengamos menos contacto con amigos y familiares. Como seres sociales que somos, necesitamos del contacto con nuestros congéneres para una saludable salud mental. Por este motivo, procura mantener una comunicación frecuente con tus familiares y amigos. Una comunicación regular con tus personas cercanas te ayudará a reducir la sensación de soledad y aislamiento que puedas estar sintiendo.

6. Encuentra tu pasión y recupera aficiones del pasado. La crisis del covid ha supuesto grandes cambios, uno de ellos puede ser que hayas dejado de lado aficiones o hobbies que tenías en el pasado, pero que por la situación vivida no has podido practicar. Ahora acabado el estado de alarma y con la llegada del buen tiempo, puede ser un buen momento para reconectar con ellas. Así mismo, con la apertura progresiva a nivel social, puede ser un momento oportuno para que empieces una actividad nueva, que realmente te haga ilusión hacer. Realizar aquellas prácticas que nos generan satisfacción, permitiendo nuestra auto-realización es fundamental para nuestro crecimiento y bienestar.

7. Replantéate el futuro. Uno de los posibles beneficios del covid ha sido el paro prácticamente total al que nos hemos visto forzados. Este paro nos ha obligado a detenernos, a reducir la velocidad de una sociedad hiperactiva en la que vivíamos, para así darnos la oportunidad de mirar hacia nuestro interior. La situación provocada por el coronavirus nos ha permitido romper con nuestra tendencia de estar distraídos con multitud de estímulos externos, inmersos en una vorágine de hacer constante.  Sin duda, esta situación ha sido y es, una oportunidad para replantearnos como queremos vivir nuestra vida, y hacia donde queremos dirigirnos a partir de ahora. Aunque el coronavirus ha sido un duro golpe para muchos sectores económicos, afectando a un gran número de trabajadores, también es verdad que ha abierto nuevas oportunidades a personas que se han visto obligadas a reinventarse profesionalmente, quizás en una profesión o negocio más acorde con aquello que desean hacer en su vida, y que probablemente sin los efectos de la crisis no se habrían aventurado a hacer.

8. Cuida de tu diálogo interno. La gestión de nuestros pensamientos influye considerablemente en cómo nos sentimos. En consecuencia cuida de aquello que te dices a ti mismo/a.  Toma conciencia de aquellos pensamientos críticos, que te desvalorizan o limitan. Aunque no disponemos de la capacidad para controlar los pensamientos que aparecen en nuestra mente, sí podemos elegir como reaccionamos ante ellos. Cuando aceptamos el mensaje de nuestros pensamientos, sin ningún tipo de opinión crítica por nuestra parte, es muy probable que nos quedemos apegados a ellos, dando por sentado que nosotros somos nuestros pensamientos, y en consecuencia creyendo su mensaje. Cuando actuamos así, repitiéndonos una y otra vez frases como “yo no sirvo”, “no valgo”, “soy estúpido”…. perjudicamos nuestro equilibrio emocional, sintiéndonos no válidos, no aceptables o no merecedores de que nos pasen cosas buenas. Cuando empezamos a poner en tela de juicio nuestros pensamientos, y las creencias que los sustentan, favorecemos a que su impacto a nivel emocional sea menor, mejorando así también nuestra autoestima y nuestro bienestar personal.



9. Regula el tiempo de uso de las redes sociales y limita la cantidad de noticias que consumes. La actitud de los medios de comunicación ante la pandemia, alentando el miedo, ha favorecido al aumento de los trastornos de ansiedad entre la población. En este sentido, es importante que limites el consumo de noticias a un par de veces al día. De la misma forma, dosifica el acceso a internet, sobre todo cuando estés en casa. Procura dejar el móvil a una distancia, y focalízate en otras actividades como leer, ver una película o tocar un instrumento. Esta actitud de focalizar tu atención en una sola actividad te ayudará a reducir los niveles de ansiedad.

Si quieres leer más sobre los efectos del covid en la población, no te pierdas mi anterior artículo: “La ansiedad como efecto del covid”.

Leslie Beebe

Terapia Gestalt en Barcelona


SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO SÍGUEME ENhttps://www.facebook.com/TerapiaBcn/




Entrada destacada

Pautas que nos ayudan a reducir la ansiedad

Pautas que nos ayudan a reducir la ansiedad .  En la actualidad los trastornos de ansiedad son cada vez más habituales en las consultas de...