Guía para enfrentar la ansiedad y los ataques de pánico

Guía para enfrentar la ansiedad y los ataques de pánico. El estrés y la ansiedad se han convertido en dos trastornos de salud cada vez más habituales en nuestra sociedad. Aunque en la gran mayoría de casos no debemos considerar la ansiedad como un peligro para nuestra salud, es verdad que los síntomas que la acompañan llegan a ser muy molestos para el que la sufre. Con el tiempo, y si no ponemos remedio, la ansiedad puede limitar seriamente nuestras actividades diarias, pudiendo derivar en trastornos de salud más graves como la agorafobia o las crisis de pánico, entre otras.

Guía para enfrentar ansiedad y ataques de pánico

En Terapia Gestalt Vivir Mejor nos especializamos en tratar todos aquellos trastornos relacionados con la ansiedad, para que de esta forma la persona que los sufre pueda recuperar su equilibrio emocional y su bienestar en el menor tiempo posible.

A continuación os presento la Guía para Enfrentar la Ansiedad y los Ataques de Pánico. Al igual que los artículos publicados en este blog, dicha guía pretende dar unas pautas orientativas sobre como gestionar mejor los problemas de ansiedad. Es importante decir que es una guía orientativa, y que por tanto no sustituye el tratamiento de terapia que suelen requerir los trastornos de ansiedad. Así mismo tampoco es sustitutiva de la medicación prescrita por el profesional médico, en los casos que éste lo haya considerado oportuno.

Puedes conseguir esta guía de una forma muy fácil:

Clica en este enlace y rellena el formulario con tus datos. Tu información personal únicamente se utilizará para enviarte la guía, por lo que no guardaremos tus datos, ni los facilitaremos a terceras personas.

Si tienes problemas de estrés, ansiedad y miedos que limitan tu vida diaria y te hacen sufrir, la terapia es la ayuda que te permitirá manejar estos estados de una forma saludable, para así poder recuperar la estabilidad en tu vida.

Si estás interesado/a en acudir a las sesiones de terapia es muy fácil, indícanoslo cuando pidas tu guía y te enviaremos la información de las sesiones, sin compromiso alguno. También recuerda que la primera sesión de terapia es gratuita y no te compromete a nada, simplemente para conocernos y que nos expliques más en detalle tu situación.

No esperes más, es posible superar los problemas de estrés y ansiedad con la ayuda adecuada.

Un cordial saludo,

Leslie
www.ansiedad.barcelona
https://sites.google.com/view/terapia-gestalt-barcelona/p%C3%A1gina-principal
https://ansiedad-depresion-barcelona.blogspot.com/
https://www.facebook.com/TerapiaBcn/






Cuando el miedo nos bloquea


Cuando el miedo nos bloquea. Un gran porcentaje de nosotros vivimos la vida con miedo. En muchas ocasiones el miedo nos bloquea y nos paraliza, impidiéndonos tomar un determinado camino. Cuantas veces una idea surge en nuestra mente e inmediatamente es boicoteada por nuestra voz interior, por ejemplo; “me gustaría aprender inglés”. Posteriormente a la aparición de esta idea, emergen en nuestra mente pensamientos limitantes que se expresan con voces del tipo: “nunca se me han dado bien los idiomas”, “no sabré hacerlo”, “las clases son un gasto y ahora yo estoy muy ocupado/a”..., estos y otros mensajes parecidos son los que acaban por frustrar nuestros deseos.

Cuando el Miedo nos Bloquea


El miedo es una emoción básica, la cual nos permite ser precavidos, valorando los riesgos de una determinada situación, y actuando en consecuencia. El miedo forma parte de nuestro instinto de supervivencia, el cual ha permitido la evolución del ser humano hasta nuestros días. Sin miedo no duraríamos mucho en esta vida, pues seríamos unos temerarios irresponsables que correríamos peligros innecesarios.

El problema del miedo es cuando pasa a ser disfuncional, volviéndose sobreprotector y limitando la satisfacción de nuestros deseos y necesidades. El miedo sobreprotector nos mantiene en nuestra zona de confort, no dejándonos crecer. El origen de los miedos limitantes es diverso; puede encontrarse en nuestra infancia, al crecer en un entorno de sobreprotección familiar, por creencias limitantes heredadas, o bien por heridas de la niñez que aún no hemos cicatrizado. Estas últimas nos conectan aún en la madurez con miedos muy primarios como el miedo al abandono. Así mismo, el miedo limitante también puede originarse en experiencias traumáticas que hayamos vivido a lo largo de nuestra vida. En cualquier caso, independientemente del factor personal, la sociedad que nos rodea y los medios de comunicación también favorecen a extender este tipo de miedo a nivel colectivo entre la población.

Si quieres detectar el miedo sobreprotector, para así diferenciarlo del miedo como emoción básica, presta atención a las siguientes características:

El miedo limitante es un miedo que suele centrarse únicamente en los riesgos, nunca en los posibles beneficios.

Siempre te aconseja evitar o huir de la situación, nunca enfrentarla.

Parte de una visión catastrofista y sobredimensionada de las consecuencias futuras.

Te desvaloriza y te hace sentir impotente para enfrentar una determinada situación.

Aparece en forma de reacciones exageradas, en que no existe una amenaza presente y real, sino más bien un problema futuro e imaginario.

terapia miedo Barcelona

¿Qué podemos hacer para que nuestros miedos no nos limiten?, a continuación te comento algunas pautas que pueden ayudarte.

1. Toma conciencia de tu diálogo interno y de todos aquellos pensamientos limitantes que surgen cuando aparece una propuesta de acción en tu mente. Anota estos pensamientos y date cuenta cómo te hacen sentir. Una vez los tengas anotados toma conciencia de tu estado emocional y anímico. Hazte las siguientes preguntas: 

¿En qué me beneficia este tipo de pensamiento?, ¿Qué voy a conseguir haciéndole caso?, ¿Para qué me sirve decirme esto?, ¿Qué está en mi mano hacer para cambiarlo?. 

Una vez contestadas estas preguntas, busca alternativas a tus pensamientos limitantes y anótalas. Cuando acabes repite estos nuevos pensamientos en voz alta, y date cuenta cómo te hacen sentir en comparación con los pensamientos limitantes.

2. Adopta una actitud de escucha y comprensión. Recuerda que la función del miedo es protegerte, por tanto no te enfades con él. Intenta llegar a acuerdos y dialogar con tus miedos, siempre desde una actitud de empatía y amor hacia ti mismo.

3. Acepta tu miedo. Las actitudes de oposición y represión de tus miedos solo te conducirán a sentirte más frustrado y enfadado. En consecuencia prueba a dar un espacio a tu miedo, para así escuchar aquello que te dice y poder racionalizar su mensaje.

4. No huyas del miedo. La actitud más común ante el miedo es la huida, sin embargo como dijo el escritor Antoine de Saint-Exupéry  “la huida no ha llevado a nadie a ningún sitio”. En este sentido es importante que busques formas de enfrentar las situaciones que te generan miedo, pues en caso contrario tu miedo se volverá cada vez más grande. Esto es lo que sucede con las situaciones susceptibles de generarnos ansiedad, cuanto más las evitamos, mayor hacemos nuestro miedo al miedo, el cual puede limitar seriamente nuestra libertad personal. Cuando aparezca tu tendencia a la evitación puedes hacerte las siguientes preguntas:

 “¿Cúal es el peligro de esta situación?, ¿Qué es lo peor que puede pasarme?, ¿Qué es lo más probable que pase?, ¿Si no va bien cómo lo afrontaría?, ¿Qué aprendería de esa experiencia?, ¿Qué le dirías a alguien que estuviese pasando por esta situación?.

5. Enfrentar tu miedo no es una competición. Es recomendable que enfrentes tus miedos de una forma progresiva, exponiéndote poco a poco a aquello que temes. Adoptar una actitud activa ante el miedo es fundamental, pero eso no significa que seas impulsivo e impaciente, queriendo superar tus miedos de forma inmediata. Debes pensar que muchos de tus miedos limitantes llevan años instaurados en tu persona, por lo que cambiar la relación que mantienes con ellos puede llevar su tiempo.

6. No te juzgues por tener miedo. Como hemos dicho el miedo es una emoción básica, no obstante cuando adopta un rol de sobreprotección es cuando se vuelve disfuncional. Sentir miedo ante situaciones nuevas, o bien que pueden comportar algún tipo de riesgo, es humano y natural, y eso es lo que debes decirte, no te juzgues ni culpabilices por ello. El problema del miedo aparece cuando esta emoción la cargamos con nuestros pensamientos desvalorizadores y limitantes, los cuales nos hacen sentir inferiores e incapaces de enfrentar la situación temida.

terapia miedo en Barcelona

7. Reeduca tu miedo. El propósito de tu relación con el miedo debe ser reeducarlo, para que así te informe de aquellas amenazas cuando realmente aparezcan y sea necesario, pero no para que limite tu vida. El miedo debe ser una herramienta de precaución para ti, que te permita explorar y disfrutar de lo nuevo sin tener que privarte de la libertad por ello.

Si quieres conocer más sobre el miedo, también puedes leer otros de mis artículos sobre el tema:

Miedo y ansiedad

La gestión del miedo

El miedo como emoción básica

Leslie Beebe






Como mejorar la comunicación en pareja

Como mejorar la comunicación en pareja. Una comunicación eficiente es uno de los pilares básicos del buen funcionamiento de la pareja. Sin embargo, con el paso del tiempo, es un factor que suele descuidarse en la relación, lo que conduce a malentendidos, discusiones y situaciones de tensión en la pareja. 
Mejorar la Comunicación en Pareja

En las sesiones de terapia es común escuchar, en personas que llevan tiempo en su relación, expresiones del siguiente tipo; “es que mi pareja no me entiende /no me escucha”, “me siento atacado/a por mi pareja”, “nunca me pregunta como me siento”, “no me tiene en cuenta en sus decisiones”… y tantas otras que manifiestan una deficiente comunicación en la pareja.

Los problemas de comunicación pueden llevar a la pareja a sentirse cada vez más alejados el uno del otro. Incluso aunque los dos miembros quieran resolver la situación y comunicarse de una forma saludable, a veces no poseen el conocimiento ni las herramientas necesarias para hacerlo. Si no se pone remedio a este tipo de situaciones, una comunicación ineficiente puede llevar, con el paso del tiempo, a la ruptura de la relación.

A continuación comentaré algunas pautas que nos pueden ayudar a mejorar nuestras habilidades de comunicación en pareja. No obstante, antes de eso, quiero remarcar unos factores básicos que debemos tener en cuenta a la hora de plantearnos una buena comunicación.

El primero es fomentar una actitud de equipo en la pareja y no de enfrentamiento a la hora de hablar sobre los problemas. Una eficiente resolución de conflictos pasa por mantener una actitud de colaboración, y no de rivalidad con el otro. La base de una buena comunicación es la voluntad de construir y no de destruir. Cuando nos tomamos las cosas de forma personal, y vamos a herir a nuestra pareja lo único que conseguimos es generar rencor y malestar en la relación. Si sentimos que estamos enfadados, quizás no sea un buen momento de hablar sobre aquello que nos preocupa, en consecuencia lo mejor es que nos demos un respiro y dejemos la conversación para otro momento más oportuno.  

El segundo aspecto fundamental, relacionado con el primero, es hablar desde la empatía y el cariño hacia nuestra pareja. En este sentido debemos evitar que la conversación derive en una lucha de egos, por ver quien tiene razón, y por tanto es importante que el diálogo se mantenga en un clima de cooperación mutua.

Comunicación en Pareja

El tercer y último aspecto es mantener una actitud de respeto hacia el otro, lo que significa cuidar el tono y evitar entrar en insultos o descalificaciones hacia la otra persona.

Una vez mencionado estos aspectos, os paso a comentar algunas pautas que os pueden ayudar a la hora de comunicaros con vuestra pareja.

1. No des las cosas por supuestas y deja de interpretar. Generalmente, cuando ya llevamos un tiempo con nuestra pareja, aparece la tendencia a interpretar lo que la otra persona piensa o quiere respecto a un tema determinado. En estos casos nos callamos y actuamos según creemos que la otra persona piensa, lo que en muchas ocasiones nos conduce a malentendidos y a discusiones posteriores. Los motivos de suponer y no decir nada pueden ser múltiples; miedo al conflicto, miedo a que el otro se enfade, temor a ser juzgado, etc… no obstante a veces el querer evitar estas situaciones, justamente nos conduce a todo lo contrario. Por lo tanto si algo no entendemos respecto a nuestra pareja, mantenemos dudas o no lo recibimos claramente, la opción más saludable es preguntar siempre.

2. Deja un espacio para tu escucha. Es habitual que en las conversaciones, en especial cuando hacen referencia a temas delicados y susceptibles de generar conflicto, nos posicionemos únicamente en un rol de emisor. Esta actitud significa que solo nos focalizamos en aquello que vamos a decir cuando la otra persona acabe de hablar, olvidando escuchar los argumentos del otro. A parte de que la otra persona pueda sentirse molesta, al ser consciente de nuestra falta de escucha y de compresión hacía ella, mantener una posición únicamente de emisor es un factor que impide una eficiente y saludable comunicación. Es por este motivo que también debemos adoptar el rol de receptor en la conversación, dejando un espacio para que la otra persona se exprese.

"Nuestro peor problema de comunicación es que no escuchamos para entender, sino que escuchamos para contestar" Anónimo

Es importante que como receptores mantengamos una escucha externa; aquello que nos dice la persona, así como también una escucha interna; es decir como nos hace sentir su mensaje. Darnos este tiempo de escucha nos permitirá expresarnos de una forma más sincera y auténtica, facilitando la resolución de conflictos y la posibilidad de llegar a acuerdos.

Terapia Barcelona Pareja


3. Toma conciencia del momento oportuno. Es recomendable que cuando se tratan temas susceptibles de generar polémica se haga en un entorno relajado, con tiempo y sin distracciones. Debe ser un momento en el cual los dos miembros de la pareja se encuentren abiertos al diálogo, evitando así situaciones en que uno puede estar cansado, estresado o simplemente distraído con otros temas. Los estados de irritación y estrés siempre son un obstáculo para mantener una eficiente comunicación en la pareja, derivando con toda probabilidad en un enfrentamiento hostil.

4. Focaliza la conversación. Es conveniente discutir los temas de uno en uno. Por esta razón es importante que tengamos muy presente aquello que queremos comunicar al otro, sin irnos por las ramas, ni tampoco sacar otros temas de conversación. Es habitual que cuando enfrentamos un tema, surja por alguna de las partes reproches y críticas sobre hechos pasados. Si ese es el caso, debemos reencuadrar y enfocarnos en el tema en cuestión, posponiendo los temas pendientes para otro momento. Referirse a errores del pasado únicamente conduce a una escala de confrontación, a una lucha de poder por ver quien tiene la razón. De esta forma se pierde de vista el tema a tratar y se imposibilita llegar a una solución.

5. Evita criticar y acusar. Es habitual que en las conversaciones surjan momentos de tensión, los cuales se caracterizan por la manifestación de críticas y reproches hacia el otro. Este tipo de comunicación es recibida por la otra persona como una agresión, lo que conduce a que ésta adopte una actitud defensiva y cerrada. En consecuencia, y para poder mantener un diálogo saludable, es recomendable sustituir las acusaciones por preguntas, y las demandas por peticiones. Aquí os dejo algunos ejemplos:

“Cuando hablamos quiero que dejes el dichoso móvil” sustituirlo por “¿te importaría dejar el móvil mientras hablamos?”

“Nunca me escuchas cuando te hablo” sustituirlo por “para mí sería importante sentirme escuchada”

En esta línea es preferible hablar de hechos concretos, de lo que la persona hace, y no ponerle una etiqueta por lo que es. Las etiquetas no favorecen al cambio, todo lo contrario, pues la persona que las recibe se siente juzgada y herida, adoptando una actitud defensiva. Por ejemplo:

“Eres un desastre, te has vuelto a dejar las llaves” sustituirlo por “te has vuelto a dejar las llaves, últimamente te olvidas mucho de las cosas”.

6. Evita la acumulación de emociones negativas. Es importante que comuniquemos las quejas y los desacuerdos con nuestra pareja en el momento, evitando así posponerlos y que se vayan acumulando en nuestra mochila emocional. Se trata de poner encima de la mesa las quejas y el malestar en el instante que sucedan y de forma asertiva, para así buscar la solución más adecuada en cada caso.

7. Evita las generalizaciones. Términos generales como “siempre”, “nunca”, “todos”, raras veces son ciertos y únicamente conducen a formar etiquetas. Es diferente decir; “Últimamente siento que no me escuchas” que “siempre estás en la parra”.

8. Piensa antes de hablar. A veces la impaciencia y la impulsividad nos pueden llevar a ser excesivamente sinceros con nuestra pareja, sin tener en cuenta las consecuencias de nuestras palabras. Por ello es importante hacer uso de la empatía, entendiendo como se puede sentir el otro ante nuestras palabras, así como evaluando si éste es el mejor momento y la mejor forma de comunicárselo. A veces nos pueden invadir sensaciones o sentimientos pasajeros, que es mejor guardarse y esperar un tiempo para ver como evolucionan. Por ejemplo; “Estoy agobiado de la relación, últimamente me siento distanciado de ti” es una frase que puede ser muy dura para nuestra pareja. En caso que tengamos este tipo de pensamiento, lo mejor es dejar pasar un tiempo, asegurándonos que eso es así y que no es solo una situación pasajera. Debemos tener en cuenta que siempre habrá tiempo para comunicárselo a la pareja en un futuro si nos seguimos sintiendo así, por tanto paciencia.

Terapia Parejas Barcelona

9. Mantén la coherencia en la comunicación. La comunicación verbal ha de ir acorde a la no verbal. Decir al otro algo así como “sí, ya sabes que te quiero”, con cara de agobio dejará a la otra persona incrédula ante tal afirmación.

10. Sé empático/a. Ser empático/a significa ponerse en el lugar del otro, teniendo en cuenta su punto de vista y comprendiéndolo. En una relación de pareja, donde debe existir un equilibrio entre el dar y el recibir, ser empático/a nos permite tener en cuenta cuáles son las necesidades y perspectivas del otro en la relación, y no sólo las nuestras, facilitando la llegada a acuerdos.

A continuación te dejo otros de mis artículos sobre el mundo de la pareja:

La desconfianza en la pareja

Como superar una infidelidad
Leslie Beebe






Tratamiento para la ansiedad


Tratamiento para la ansiedad. 9 de cada 10 personas en España han sentido estrés en el último año, mientras que 4 de cada 10 sufren de problemas de ansiedad o estrés de forma continuada. En cifras estos porcentajes equivalen a casi 12,5 millones de personas en España.

tratamiento para la ansiedad

España es el tercer país de Europa donde se consumen más medicamentos para tratar los problemas de estrés y ansiedad, siendo 4 veces superior a países como Alemania. Las medicaciones más comunes para tratar este tipo de trastornos son las denominadas benzodiacepinas. Las más utilizadas en España son el lorazepam, conocido con el nombre comercial de Orfidal, y el alprazolam, conocido también como Trankimazin. Entre los hipnóticos que facilitan el sueño, el más utilizado en nuestro país es el lormatazepam, también llamado como Noctamid. Se estima que uno de cada tres españoles ha tomado algún ansiolítico, como los que acabamos de comentar u otros de similares, en el último año.

Se calcula que el gasto en este tipo de medicación supone más de 750 millones de euros anuales a la sanidad pública española, sin contar las pérdidas económicas que comporta para las empresas las bajas laborales causadas por este tipo de trastornos.

Aunque los profesionales sanitarios advierten del riesgo que supone la toma de este tipo de medicación a largo plazo, la verdad es que es común encontrar ansiolíticos en la mayor parte de los botiquines españoles.

Cuando hablamos de ansiolíticos es importante tener en cuenta dos aspectos fundamentales. El primero es que los ansiolíticos no curan la ansiedad ni el estrés. Por norma general este tipo de trastornos son originados por algún desequilibro emocional, por lo que es aconsejable acudir a terapia para poder solucionarlos. Los ansiolíticos pueden ser una ayuda puntual, pero nunca una solución definitiva al problema.

terapia ansiedad
www.ansiedad.barcelona

El segundo aspecto a tener en cuenta respecto a los ansiolíticos es que son medicaciones que no deben tomarse a la ligera, ya que crean dependencia con rapidez y si dejan de tomarse, surgen síntomas de abstinencia. Además, con el tiempo son medicaciones que crean tolerancia, lo que implica que con la misma dosis el efecto terapéutico va disminuyendo progresivamente. En consecuencia la toma de este tipo de fármacos siempre debe realizarse bajo supervisión médica, evitando así la automedicación.

Si actualmente sufres de problemas de estrés y ansiedad, te presento una guía que puede ayudarte a superar estos estados. No obstante, y como acabo de comentar con la medicación, la guía es una ayuda, pero nunca una solución definitiva a la ansiedad, pues para ello es recomendable buscar apoyo terapéutico. La terapia te ayudará a encontrar el origen de tu ansiedad y te enseñará formas eficientes para superarla.

tratamiento ansiedad

Si quieres obtener la guía para superar la ansiedad y los ataques de pánico es muy fácil y es totalmente gratuita, solo has de entrar en ESTE ENLACE y rellenar el formulario con tus datos.

Leslie Beebe







Como aumentar la autoestima

Como aumentar la autoestima. La autoestima es el concepto y la valoración que tenemos de nuestra persona. Una autoestima saludable nos conduce a sentirnos dignos de ser valorados y queridos por nosotros mismos, sin tener que depender de la valoración y el cariño de los demás.

como aumentar la autoestima

La autoestima no es innata, nadie nace con la autoestima alta o baja, sino que es un concepto que varía a lo largo de nuestra vida. No obstante las experiencias vividas en la infancia, en los primeros años de vida, predispondrán en gran medida el tipo de relación que mantendremos con nuestra autoestima en el futuro. 

Si en la infancia vivimos en un entorno en que nuestras necesidades de seguridad, protección, afecto y reconocimiento fueron cubiertas, dispondremos de una mayor probabilidad de contar con una sana autoestima al llegar a la edad adulta. Si por el contrario en la infancia nos faltó cariño, protección, seguridad o reconocimiento, muy probablemente deberemos trabajar más con nuestra autoestima al llegar a la madurez. 

La formación de la autoestima está relacionada con la teoría del apego que estableció el psicoanalista inglés John Bowlby, la cual establece diferentes tipos de vínculo entre niños y padres. Dependiendo del tipo de vínculo creado, se facilitará un mayor o menor desarrollo de la autoestima en el niño

Aunque la infancia es una época de gran influencia en la formación de la autoestima, también es verdad que la adolescencia, así como diferentes experiencias que podemos vivir a lo largo de la vida, condicionaran su desarrollo.

Disponer de una autoestima saludable nos permite sentirnos bien con nosotros mismos, sin tener que depender del apoyo y validación de otras personas para ello. Conseguir una sana autoestima nos ayuda en diferentes aspectos de nuestra vida, algunos de ellos los comento a continuación:

Lidiar mejor con los conflictos y frustraciones de la vida.

Disponer de una mayor motivación para conseguir los objetivos y metas que deseamos alcanzar.

Impedir que el miedo y la incertidumbre nos paralicen, evitando así dejarnos llevar por el pensamiento negativo.

Amarnos y aceptarnos a nosotros mismos, estando en paz con nuestra persona.

Vivir las relaciones desde la autonomía y no desde la dependencia.

La autoestima es un concepto que no depende de factores externos, ni de terceras personas, sino de la forma como nos tratamos, nos amamos y nos aceptamos a nosotros mismos. Sin embargo no debemos confundir tener una elevada autoestima con ser narcisista o egocéntrico, actuando con prepotencia por la vida, al contrario. Una autoestima saludable es aquella que nos habilita para aceptar nuestras fortalezas y debilidades, respetándonos y amándonos, pero también siendo capaces de empatizar con el resto de personas.

Desarrollar nuestra autoestima es un proceso que requiere de esfuerzo y constancia; debemos tener en cuenta que nadie goza de una autoestima alta siempre, sino que es un aspecto que puede fluctuar a lo largo de la vida. Así mismo hay personas que gozan de una elevada autoestima en un área determinada, por ejemplo en lo laboral, mientras que en otras áreas puede ser que su autoestima sea más frágil. Sea como sea, es un concepto que la mayoría de nosotros deberemos trabajar durante nuestra vida.

terapia Barcelona
www.ansiedad.barcelona

A continuación voy a comentar algunas pautas que nos pueden ayudar a aumentar nuestros niveles de autoestima.

1. Toma conciencia de tus necesidades y exprésalas
Uno de los principales factores que afectan a nuestra autoestima es la no expresión de nuestras necesidades. Cuantas veces por diferentes miedos; miedo al juicio, miedo a crear conflicto, miedo a no ser querido….y tantos otros, no nos posicionamos, sino que acabamos por callar y ceder ante las demandas de otras personas, accediendo a algo con lo que no estamos de acuerdo. 

Aunque en un primer momento acceder nos pueda parecer una buena idea, pues aquello que tanto temíamos no acaba sucediendo, la verdad es que la sensación que nos queda ante este tipo de situaciones es desagradable, pues al aceptar algo con lo que estamos en desacuerdo nos estamos traicionando a nosotros mismos. Adoptar una actitud de complacencia y sumisión ante el entorno nos conduce a no valorarnos ni respectarnos a nosotros mismos, por lo que nuestros niveles de autoestima se ven perjudicados. 

Es por este motivo, que aunque a veces nos cueste expresar debido a todo esos miedos que aparecen en nuestra mente, lo más saludable es poder manifestar aquello que necesitamos decir al otro. Si nos acostumbramos a ello, veremos como muchos de los temores que teníamos como el de crear conflicto o el miedo a que los otros se enfaden, son solo producto de nuestra fantasía, pues en la mayoría de ocasiones no se acaban materializando en la realidad.

2. Date cuenta que tú no eres tus pensamientos
Uno de los factores que tiene una mayor influencia en la salud de nuestra autoestima son nuestros pensamientos. Por este motivo es importante detectar aquellos pensamientos negativos, así como la forma y el tono cómo nos decimos este tipo de pensamientos. En primer lugar debes tener claro que no podemos controlar aquello que pensamos, pero sí la forma como reaccionamos ante ello. No debes dejar que tus pensamientos actúen como una verdad absoluta, a la que debes aferrarte, sino que debes cuestionarlos y percibirlos solo como una posibilidad. Es importante que tengas claro que tú eres quien conviertes tus pensamientos en realidad al darles crédito. Mentalízate que tú decides que hacer con tus pensamientos, no al revés.

El psiquiatra Claudio Naranjo define a la perfección el apego de nuestra persona a los pensamientos con las siguientes palabras:

 "El desapego se basa en no identificarnos con el contenido de la mente, somos el contexto o espacio donde esas percepciones se dan, pero no somos los pensamientos"

 Otras palabras que te pueden ayudar en este sentido son las siguientes:

 “No eres la charla que oyes en tu cabeza. Eres el ser que escucha esa charla”. JidduKrishnamurti

3. Cuestiónate tus pensamientos limitantes y negativos
Es una realidad que nuestra mente está programada para enfocarse más en lo negativo que en lo positivo. El enfocarnos en aspectos amenazantes de nuestro entorno es algo innato a nuestra biología, y es lo que nos ha permitido sobrevivir y evolucionar como especie. No obstante en la sociedad actual en la que vivimos, los peligros que podrían poner en riesgo nuestra integridad física han desaparecido casi por completo. 

La mayoría de miedos que surgen en nuestro pensamiento hacen referencia a fantasías elaboradas por nuestra mente. Futurizamos escenarios catastrofistas que en la mayoría de ocasiones difícilmente acaban sucediendo, sin embargo nuestro cerebro los percibe como si fuesen un peligro real, y por tanto nuestro cuerpo se activa para hacer frente a esa amenaza.

Un gran porcentaje de pensamientos que surgen ante situaciones que percibimos como peligrosas, son críticos y desvalorizadores hacia nuestra persona, limitando nuestra libertad de acción. Aunque son pensamientos que entendemos que son irracionales, no por ello dejan de tener un efecto negativo en nuestro estado de ánimo. En consecuencia, y en aras de fortalecer nuestra autoestima, es importante empezar a cambiar el tipo de relación que mantenemos con estos pensamientos. En vez de aceptar el mensaje de nuestra voz crítica interna, como hemos hecho hasta ahora, debemos empezar a cuestionar su utilidad e importancia en nuestra vida. Para ello, podemos hacer el siguiente ejercicio:

a) En primer lugar identifica las situaciones en que aparecen los pensamientos negativos y limitantes, escribe cual es su mensaje y como te hacen sentir.

b) Una vez tengas identificado el pensamiento, responde a las siguientes preguntas;

¿Qué experiencias anteriores de la realidad sustentan ese pensamiento?, si realmente existe un precedente, ¿Qué puedo hacer yo diferente la próxima vez que ocurra esta situación para cambiar al resultado?.
Si realmente ocurre aquello que tanto temo, ¿Qué es lo peor que puede pasar?, ¿y lo mejor?, ¿Qué es lo más probable que ocurra?.
¿Para qué te sirve y en qué te beneficia este tipo de pensamiento?
¿Qué le dirías a un amigo que tuviese este tipo de pensamiento?

Este ejercicio te ayudará a racionalizar tus pensamientos, no dejando que te afecten como hasta ahora a nivel emocional.

4. Identifica tus puntos fuertes
Todos tenemos fortalezas y debilidades, nada es blanco o negro. No obstante las personas con una baja autoestima suelen focalizarse únicamente es las debilidades. En este sentido es importante empezar a dar espacio a nuestras fortalezas, para así equilibrar la balanza. Un ejercicio que puede ayudarte a identificar tus puntos fuertes es el siguiente:

a) Piensa en cinco logros/éxitos que hayas conseguido en tu vida. Si tu autoestima está baja quizás te cueste identificarlos. Si éste es el caso, imagínate que se lo preguntas a un amigo o familiar, ¿Qué crees que te diría?. Si aún así no consigues identificarlos, puedes preguntárselo directamente a tus amigos o familiares, para que ellos te digan cuáles consideran que han sido estos logros.

b) El segundo paso es que asocies tus logros con la aptitud o punto fuerte que fue necesario para conseguirlos, por ejemplo si piensas en que finalizaste unos estudios seguramente las aptitudes que te acompañaron fueron la constancia, el esfuerzo, la paciencia, etc…Éstas son pues tus fortalezas.
En los momentos en que te sientas angustiado, deprimido, o que te surjan pensamientos críticos hacia tu persona, recurre a tus puntos fuertes y a todo aquello que conseguiste gracias a ellos.

terapia autoestima

5. Evita las comparaciones
Por norma general la comparación siempre tiene un componente negativo, de inferioridad, es decir, raramente nos comparamos con personas que están en condiciones más desfavorables que la nuestra, valorando así nuestra situación, sino que lo hacemos con personas que creemos tienen una posición mejor que la nuestra. La comparación es una forma de pensamiento nocivo que nos conduce a sentirnos inferiores, ante unas expectativas y una situación imaginaria que proyectamos en la otra persona. La comparación nos posiciona en un estado victimista, de irresponsabilidad y de no acción, lo que daña seriamente nuestra autoestima. Por este motivo es importante evitar las comparaciones, recordando que otras personas nos pueden servir como un estímulo o ejemplo para mejorar, pero nunca como un objeto de desvalorización personal.

6. Aléjate del perfeccionismo
Para alcanzar nuestras metas es necesario aspectos como la motivación y la constancia, sin embargo no podemos dejar que la ilusión y las ganas por conseguir aquello que queremos nos lleven al perfeccionismo. El perfeccionismo se manifiesta a través de nuestro crítico interno, el cúal nos evalúa en cada uno de nuestros actos, obteniendo como resultado que nunca estamos a la altura de nuestras demandas de perfección. Unas expectativas demasiado elevadas, y a la vez irreales, nos conducen a que nuestra voz interna busque la forma de autocastigarnos por no haber cumplido con nuestro objetivo. Para ello muchas veces utilizará la crítica más cruel y la desvalorización personal, para así recordarnos el fracaso vivido.

En este sentido es importante poner límite y cuando surja la voz crítica acallarla lo más pronto posible. La actitud más recomendable en estos casos es recurrir a la compasión y la empatía hacía nosotros mismos. Debemos ser flexibles con nuestra persona, dándonos espacio para la equivocación, pues únicamente desde el error podemos aprender y acumular experiencia.

Un ejercicio que puede ayudarte a desconectar de tu voz perfeccionista es imaginarnos la situación cómo si la hubiese vivido un amigo, en vez de nosotros. En este caso debemos plantearnos; ¿Cómo le aconsejaríamos?, ¿Qué le diríamos ante esta situación para ayudarlo?, las respuestas que obtengamos las debemos aplicar en nosotros mismos. La compasión y la empatía hacia nuestra persona nos permiten desvincular el error cometido de nuestra dignidad personal, para así percibirlo como lo que es, un producto de la experiencia de vida.

terapia ansiedad Barcelona
www.ansiedad.barcelona

7. Deja de focalizarte en ti y piensa en los demás
Una de las características de una baja autoestima es la focalización de la atención en uno mismo, identificándonos con esa voz interior crítica y desvalorizadora que nos llena de miedos e inseguridades. Esta actitud puede conducir a un bucle de desvalorización y auto agresión del cual es difícil salir. Por este motivo es importante podernos alejar un poco de esa visión centrada en nosotros, para así poner atención en el resto de personas y en aquello que podemos hacer nosotros por ellas. 

Ayudar a otras personas nos permite distraer la atención en nosotros mismos para enfocarla en los demás, reduciendo así los niveles de ansiedad y depresión asociadas a una baja autoestima, y lo más importante, nos permite tomar conciencia de como nuestro trabajo beneficia a otras personas. Ser conscientes del beneficio que nuestros actos tienen en los demás, nos ayuda a sentirnos bien con nosotros mismos, y por tanto favorece el aumento de nuestra autoestima.

8. Conoce el origen de tu baja autoestima
Como he comentado anteriormente, los primeros años de vida y el tipo de relación que mantenemos con las figuras parentales son fundamentales en la formación de nuestra autoestima. Así mismo, gozar de una autoestima saludable es un camino que requiere de esfuerzo y constancia, y que difícilmente podremos transitar solos. Por todo ello, la terapia puede ser el acompañamiento ideal que nos permita desarrollar el amor y la valoración hacia nosotros mismos, alcanzando así una autoestima saludable.

Si quieres conocer más sobre la autoestima, aquí te dejo otros artículos sobre esta temática:



Leslie Beebe
www.ansiedad.barcelona
https://lnkd.in/grCPNmP
https://sites.google.com/view/terapia-gestalt-barcelona/p%C3%A1gina-principal
https://www.facebook.com/TerapiaBcn/
https://www.milanuncios.com/psicologos/terapia-gestalt-en-barcelona-296562125.htm

Entrada destacada

Pautas que nos ayudan a reducir la ansiedad

Pautas que nos ayudan a reducir la ansiedad .  En la actualidad los trastornos de ansiedad son cada vez más habituales en las consultas de...